La Tortuga y La Mariposa

Posted by Roger Keays, 17 December 2011

La tortuga estaba tratando subir el próximo escalón. Sus brazos corto pudieron tocar el filo del escalón, pero él no tenia la fuerza para subir.

Una mariposa estaba volando cerca y ella se posó en el escalón.

- ¿Qué haces? - preguntó ella.

- Estoy... erm.. estoy buscando la felicidad - contestó él.

- Oooooh, que chevere - dijo ella emocionada - y... ¿cuánto tiempo has pasado tratando subir esta escalera?

- No mucho. Sólo... dos días. - Él paró de intentar subir un momento y se miraron lentamente la tortuga y la mariposa detrás de él. Ya estuvo al primer escalón.

- ¿No estas cansado?

- La verdad es que sí. He buscado casi todo el mundo por la felicidad y al final encontré un sitio en el internet que dijo que la felicidad esta acá, en la cima de la escalera.

- Ooooooh. - ella estaba emocionada de nuevo - ¡Dejame ver! - y con eso ella se fue, volando a la cima de la escalera.

Unos momentos después, volvió y se posó de nuevo en el escalón.

- Aaaah... - empezó ella - Bueno, sólo hay una tienda donde están vendiendo carne y cigarros. No estoy segura, pero creo que se equivocó el internet. - La tortuga estuvo decepcionada.

- Pero, no te preocupes - dijo la mariposa rápidamente - !Yo sé donde esta la felicidad!

- ¿En serio? - pregunto él - ¿Dónde?

- ¡Sigueme!

Y ella lo llevó a la playa.

La mariposa estaba muy feliz a la playa. En el día podía volar en la naturaleza y comer néctar rica de los arboles y flores cerca de la playa. En la noche ella le gustaba bailar con las mariquitas y hablar con todo los animales de la playa.

Él también le gustaba mucho la playa. Durante el día podía nadar en el mar con los delfines y comer ricas algas marinas en las rocas. En la noche el le gustaba caminar por la playa y ver la mariposa bailar y hablar con sus amigos.

Pasaban muchos días juntos, y hablaban a menudo en sus ideas y en la felicidad. Aunque eran muy diferente estaban empezando a convertirse en buenos amigos, y él estaba empezando concordar con ella. Quizá, acá esta la felicidad.

Pero eventualmente una fiesta atrás otra se volvió fastidiosa. La tortuga decidió continuar su búsqueda. Esta vez, solo. Él había escuchado de un pequeño pueblo en la sierra donde hay muchos animales tranquilos, ríos bonitos y comida rica. Por cierto, ahí esta la felicidad.

Él dijo adiós a su amiga, la mariposa, y ella regresó a su casa a la escalera y él fue a la sierra.

Cuando llegó al pueblo descubrió que todo lo que dijeron era la verdad. El pueblo era lindo y el aire puro. Había ríos, arboles y montañas bonitas y los animales del pueblo eran geniales. La tortuga estaba complacido ahí y pasaba mucho tiempo en paz.

Pero ya no era feliz. A veces él pensaba en la mariposa y se preguntaba a él mismo - ¿Qué hace ella hoy?

Con tristeza en su corazón, el decidí regresar a la escalera para buscar su amiga.

Cuando llegó a la escalera la mariposa estaba ahí volando y hablando cómo siempre. Ella se posó en la espalda de la tortuga y ella se quedo entre su caparazón y su cuello. Su cuello era fuerte y áspero, pero para ella estaba cómoda y él también le gustaba mucho sentir ella en su espalda.

Él no dijo nada. Sólo se sintió muy alegre y contento por estar con su amiga de nuevo. Y en ese momento entendió lo que era la felicidad.

- ¿Entonces? - preguntó ella - ¿Encontrastes la felicidad?

- No - él dijo.

No fue una mentira. Él no había encontrado la felicidad.

La felicidad lo había encontrado a él.

Era ella.